¿El mundo de la fotografía se ha convertido en un mundo elitista?

Publicada enero 10, 2012 in Blog
muerte de un miliciano
Leyendo el blog de  Pablo Souviron, me he encontrado este post, y no he podido evitar copiarlo con su permiso por supuesto. Personalmente opino como como Pablo, la fotografía no es un oficio barato, ahora bien, hay muchos ejemplos de profesionales que han sacado adelante autenticas maravillas con equipos realmente básicos.
Voy a poneros un ejemplo muy grafico:
Robert Kappa. Creo que no necesita presentación este fotógrafo Ungaro, que durante la Guerra Civil Española realizo fotografías realmente impresionantes con una cámara con objetivo fijo de 50mm los medios eran “básicos” (aunque en la época seguían siendo muy caro)  sus fotografías realmente impresionantes, y su máxima: “si la fotografía no es buena, es que no te acercaste suficiente” En realidad no hace falta mas solo una cámara y ganas de hacerlo bien.
Os dejo con el post original:
————-
Hoy, al abrir el Formspring, me ha llamado la atención una pregunta que, supongo por el sistema del servicio, la persona interesada ha tenido que partir en 9 partes… Las he unido aquí, con la finalidad de poder contestarla de una sola vez, dado que me ha parecido una interesante reflexión. Lo malo es que parece faltarle algo al final, pero vamos, a ver si soy capaz de dar cuenta del recado.Lo que me han enviado ha sido lo siguiente:“Siempre me ha apasionado la fotografía. Sin embargo, en los últimos tiempos me encuentro en un mar de confusiones; observo el mundo y pienso que ya no existen buenos fotógrafos o fotos muy logradas, sino cámaras carísimas. El mundo de la fotografía se ha convertido en un mundo elitista: quien tiene la cámara más cara y “profesional” es quien puede estar en la cima. Ya no es el fotógrafo el que se esfuerza y el que tiene el mérito, sino el dinero que ha sacado de su bolsillo para comprarla más cara y mejor cámara. No comprendo por qué hay que tener un capital considerable (pues, dime, qué cámara de 100 euros puede ser motivo de respeto entre el mundo del arte) para llegar a ser “alguien” en este mundo y llegar a que te tengan el mínimo respeto. Si no tienes una cámara de, mínimo, 1.000 euros no eres nadie. ¿Por qué? Desde pequeña me ha encantado la fotografía, pero jamás me he podido permitir comprarme una cámara de más de 100 euros, y por ello me siento y me hacen sentir que no valgo para esto, que no soy nadie porque no tengo una Canon, una Nikon, o cualquier cámara. Perdona esta parrafada, pero no comprendo ese elitismo que impera hoy en día este mundillo. Yo tengo una cámara digital de 80 euros y no por ello soy menos que nadie. Y no, no depende de la “imaginación” o “destreza” del fotógrafo y del modelo, depende del dinero que te gastes en la cámara. A pesar de que me encanta la fotografía, este tema me hace pensar. Después de todo […]” ( y aquí se corta).En primer lugar, muchas gracias por haberte tomado la molestia de expresar por escrito estas inquietudes. Me parece un punto de vista muy interesante, pero considero, y es una opinión personal, que partes de un par de premisas equivocadas.

En primer lugar, la fotografía como tal, siempre fué cara. Cara en los equipos, cara en los materiales, cara en los revelados… Yo siempre digo que la fotografía no es cara, es prohibitiva y, a partir de ciertos niveles, o te profesionalizas de un modo u otro, o se acaba tornando insostenible. Dependiendo lo que deseases captar, hacía falta invertir una considerable cantidad de dinero. A mi me gusta la fotografía de retrato con poca luz… imagina. Y no hablo de cámara digital. Mi primera cámara fue una Canon A-1 de mi padre y te aseguro que fue un equipo que costó un dineral en su tiempo. La fotografía digital, lo único que ha hecho ha sido poner una cámara cerca de la mano de cualquier persona interesada, pero evidentemente, siempre hay que pagar la calidad y habrá gamas. Como en los coches, las casas y los aviones teledirigidos.Por otro lado, creo que partes de otra premisa equivocada cuando permites que alguien te haga sentir de tal o cual forma por los medios que tienes a tu alcance. Recientemente fotografié y entrevisté a Santiago Segura, y me dijo una cosa que realmente me caló hondo. El se refería, evidentemente al cine, pero para el caso es lo mismo. Mi dijo que no entendía a todas esas personas que le explicaban que no llevaban a cabo sus proyectos porque no tenían acceso a carísimos equipos de video y edición, cuando un mismo iPhone puede grabar con una gran calidad y editar cortometrajes enteros por sí mismo. Si, sé que un iPhone es caro, pero caramba… es para pensarlo, ¿no crees?.En la fotografía, siempre hay radicales, no puedes evitarlo. Siempre te señalarán con el dedo. Si tu trabajo es bueno, te dirán que no cumple “sus expectativas”, pero vamos, ni siquiera ellos pueden cumplir esas mismas expectativas, así que no te lo tomes en serio. La expresión y los fundamentalistas jamás se han llevado bién. No se pueden poner reglas y etiquetar algo que es tan subjetivo como la propia expresión de tu visión del mundo. Es un argumento ridículo de por sí. Es por ello que tampoco deberías sentirte lastrada por el equipo que poseas, muchos de tus detractores, a menudo, tienen un conocimiento rudimentario de los suyos propios. Te recomiendo que, cuando alguien te señale con el dedo, veas su trabajo, se te pasará el enfado en cerocoma la mayor parte de las veces. Únicamente sigue trabajando aprendiendo y mejorando.Te lo repito, el equipo es relativo. Recientemente, se han llegado a exponer y vender imágenes tomadas con dispositivos móviles, no permitas que te pongan límites. Quizá este enlace sea de tu interés (http://www.iphoneography.com/). Evidentemente, con el móvil no se puede hacer una macrofotografía de una luciérnaga en pleno vuelo nocturno… Pero vamos, tampoco creo que te haga falta si lo que quieres es iniciarte o crear imágenes emotivas.

Quizá te pueda parecer que se me hace fácil hablarte, dado el equipo del que dispongo, pero te contaré una cosa sobre el equipo. Cuando yo vine de Londres, hará ya unos años… creo que el 2001 o así, llevaba un tiempo con mi A1 y tenía el dinero justo para comprarme una ampliadora o una de las nuevas cámaras digitales… Era una terrible decisión, porque tenía que apostar por un sistema u otro. Y me quedé con el digital. Mis inicios en ello fueron HORRENDOS. Así, es que no hay forma de expresarlo de otra manera. La cámara para nada se comportaba como las de carrete, y nada de lo que había aprendido parecía servir. Era tremendamente frustrante. Ya entonces, había quien pretendía meterme el dedo en el ojo, pero no me permití renunciar, perseveré. Y, poco a poco, las cosas fueron yendo hacia su lugar y, ahora, me siento tremendamente cómodo con mi decisión.

Es cierto que, en este momento cuento con material bastante bueno, pero eso se debe a que yo siempre ofrezco lo mejor, nunca me quedo a medias y jamás, jamás, me permito distraerme de mi propio proyecto de crecimiento personal y profesional. He notado que te has referido al “mundo del arte”. Mi consejo personal es que, por ahora, te lo saques de la cabeza. No existen “voces autorizadas del mundo del arte”, al menos a nuestros niveles. Existen personas que viven de señalar con el dedo y de pretender convencer a los demás de lo que está bien y de lo que está mal, cuando el mismo arte siempre fue mísero y llevado a cabo por personas que apenas tenían medios en la mayor parte de los casos y menospreciarte únicamente por tu equipo modesto me parece una actitud despreciable. Esos no son artistas. Generalmente son personas pequeñas, inseguras y cobardes que tienen la extraña impresión de que ser polémicos o gritar mucho les hace populares y famosos, no prestes mucha atención a las personas que parece que tienen una astilla entre los dedos al escribir, tu tienes cosas mejores que hacer.

Una vez, se refirieron a mí creo que diciendo “que me venía grande la palabra arte”. A mi opinión, me parece que es uno de los mayores cumplidos que me han hecho en mucho tiempo. La palabra arte está tan sobada, tan manipulada y tan grasienta en los últimos tiempos, que son las mismas personas que la agitan las que la están desgarrando en jirones. No, no es mi camino. Yo soy un humilde artesano que trata de mejorar lo que hace, los medios que tiene a mano y el equipo que voy aglutinando a mi alrededor. En la vida, todo es un viaje, y creo que hay que ir dando pasos, no pisotones. No dejes que nadie te ponga el pié encima y te diga lo que puedes o no puedes hacer.

En tu caso, te diría que buscases algún fotógrafo profesional que te permitiese usar de vez en cuando su equipo, a cambio de tu trabajo como asistente. Si puedes evitar que sea un demagogo o un fundamentalista, mejor, porque quizá tu estilo difiera del suyo y necesitarás que tenga cintura y paciencia para corregirte sin dirigirte, que son cosas muy distintas. Así aprendimos muchos y créeme, en un mundo en el que das una patada a una piedra y salen doce “profesores de fotografía que jamás han pisado un aula como alumnos”, te recomiendo que vuelvas a las viejas costumbres. Mis asistentes, bien que mal, ya van teniendo todos su propio equipo, pero no hace mucho, algunas venían con su tarjeta de memoria como única posesión (35-70€) y usaban una de mis cámaras en los descansos, en fines de semana que yo no las necesitaba o yo mismo hacía de asistentes para ellas en sus propias sesiones… querer es poder, y yo siempre respetaré eso. ¡Hay que perseguir los sueños, que nada te desvíe de tu camino!.

Espero haberte sido de ayuda.

Si lo deseas, puedes pasar por mi página de Facebook y mostrarme algo de tu trabajo. Estaré más que encantado de conocerlo.

www.facebook.com/pablo.souviron.photography.

No Response to “¿El mundo de la fotografía se ha convertido en un mundo elitista?”

Leave a Comment

A %d blogueros les gusta esto: